Man at Work o Čumil Bratislava
14
julio

De estatuas, personas sin hogar y pandemias mundiales

La Ciudad Vieja de Bratislava se empezó a llenar de estatuas en los últimos 90 y primeros 2000. La más famosa es la de Man at Work o Čumil (“mirón” en eslovaco), un busto de bronce de un trabajador municipal que se asoma por una alcantarilla. Sonríe porque mira como trabajan otros sin hacer nada él, ese es el chiste. Aunque hay quien dice que en realidad se dedica a mirar por debajo de las faldas de las bratislavas. Si al hacerte la foto le tocas el casco, algún día volverás a la ciudad.

Caminando desde la esquina de Čumil por la calle Rybarska Brana aparece otra estatua, una de un tipo muy sonriente y elegante que saluda sombrero de copa en mano. Se trata de Schöne Naci, “el bello Ignacio” o “Nacho el guapo”, uno las pocas personas sin hogar que, con nombre y apellidos, tiene un monumento dedicado en el centro de la ciudad donde vivió.

Nacho el Guapo Ignác Lamar, escultura dedicada a un sin techo en Bratislava

Nacho el Guapo, uno de los pocos sin techos que tienen una escultura con nombre y apellidos. Foto: José A. Cano

Ignác Lamar nació en 1897, cuando su casa aún se llamaba Presburgo y era parte del Imperio Austro-húngaro, y murió en 1967, ya checoslovaco y comunista aunque sin saberlo. Fue el nieto de un famoso actor del mismo nombre, aunque en su adolescencia su familia ya había venido a menos y tras quedar huérfano acabó en la calle y cuidando de una hermana con parálisis cerebral. Tras conseguir internarla en una institución de caridad, Naci sobrevivió como tramoyista de teatro, zapatero remendón y otros empleos, saliendo y volviendo a la calle por etapas.

Durante 50 años fue un personaje habitual de las calles de Bratislava, siempre cuidando su aspecto a pesar de las dificultades y siempre educado. Saludando en alemán, húngaro y eslovaco, por si acaso. Así pasó dos guerras mundiales y media dictadura comunista. Aunque murió en un sanatorio fuera de la ciudad, sus restos fueron trasladados a la capital eslovaca en 2007, 40 años después de su muerte.

Granada versus…

America versus… es un formato del canal estadounidense ATTN: en el que, en vídeos de pocos minutos, se compara algún dato socioeconómico o demográfico de EEUU con el de otros países, casi siempre de manera desfavorable para el Tío Sam. Son vídeos entretenidos, diseñados para internet, dinámicos y paradigmáticos, pero sobre todo con cierta maldad. Porque comparar el sistema sanitario estadounidense con el de Noruega, siendo uno mismo de USA, como se podrán imaginar, es de tener muy mala leche. Es una mezcla entre datos y divulgación con un poquitín de opinión para darle picorsito al asunto. Aunque también se lo podría llamar periodismo de soluciones, ese que no se centra solo en denunciar los problemas, sino que intenta al mismo tiempo, sin salirse de lo demostrable, explicar las opciones que ya se están probando para atajarlos.

Las comparaciones son siempre odiosas.

Bratislava tiene 429.000 habitantes, que suben a 587.000 si se le suma el área metropolitana. En este punto, Granada casi empata, ya que añadiéndole el cinturón se pone en 534.000 habitantes. En densidad de población la antigua Presburgo se coloca en los 1200 habitantes por kilómetro cuadrado mientras en el Darro se cuentan 2644. El Darro y el Genil no tienen nada que hacer frente al Danubio, aunque sea al comienzo de su recorrido. Pero pregunte usted por ahí por el Castillo de Bratislava o el Cementerio de Slavin, y luego pregunte por la Alhambra. Eso sí, Bratislava en infraestructuras tiene la ventaja de ser la capital de un país, aunque sea uno pequeñito y de los más pobres de la UE, y estar a apenas 60 kilómetros de ese monstruo llamado Viena.

Tampoco tienen milnoh ni tapas, pero si ustedes pasan alguna vez por la Plaza SNP, dedicada a los guerrilleros antifascistas de la Segunda Guerra Mundial, en el Klastorny Pivovar -”la cervecería del monasterio”- se van a encontrar la mejor cerveza artesana de Eslovaquia, con los tanques de fermentación allí mismo. Tan buena está que más que cerveza eslovaca, parece checa.

El actual alcalde bratislavo es Matúš Vallo, un arquitecto de 42 años que se presentó como independiente en 2018 tras años de trayectoria en el activismo y respaldado por el partido Eslovaquia Progresista, el mismo que la presidenta de la República Zuzana Čaputová. Desde diciembre de 2019 Vallo forma parte del Pacto de las Ciudades Libres con Budapest, Praga y Varsovia, cuyos alcaldes ecologistas, liberales o independientes se oponen a los gobiernos populistas como el de Víktor Orbán en Hungría.

La pandemia sin hogar

En abril el Ayuntamiento de Bratislava anunció medidas extra al confinamiento sobre las que ya imponía el Gobierno eslovaco. Algunas eran mayores restricciones al aforo del transporte público, por ejemplo. Otras consistieron en la instalación de “estaciones higiénicas”, puntos de desinfección en zonas estratégicas de la ciudad que podía usar cualquiera pero pensadas específicamente para las personas sin hogar. También en las afueras de la ciudad se colocó un campamento de casas prefabricadas para acogerlas. Fue una mezcla, como en muchos otros lugares, de razones humanitarias con prácticas. Si dejas a este colectivo a su albur y se contagia, irá difundiendo el virusito por el mundo sin control.

Foto: Alex Cámara (ahoraGranada)

Traslado al Palacio de Deportes de los sin techo de Granada durante la pandemia. Foto: Álex Cámara (ahoraGranada)

Apenas una semana antes, a finales de marzo, el Ayuntamiento de Granada se debatía en el trasladado desde el Pabellón Paquillo Fernández hasta el Palacio de los Deportes de más de 100 personas. Una mezcla de lógico desborde y las protestas de los vecinos que se complicó con la confusión sobre si Fermasa estaba disponible o no, detalle aparte de que pertenezca al municipio de Armilla. La polémica se arrastró hasta finales de mayo, cuando la oposición tuvo a bien recordar al alcalde Luis Salvador que había prometido ofrecer alternativas a las personas acogidas cuando finalizase el estado de alarma, en lugar de devolverlas directamente a la calle. A pesar del compromiso municipal, en Granada hay personas que viven bajo un puente.

Este 30 de junio la autoridad municipal bratislava anunciaba “proyecto piloto” para continuar el trabajo comenzado con las personas sin hogar durante la pandemia. Bajo la metodología de “la vivienda primero”, que en España ya se aplica de manera sistemática en ciudades como Barcelona, la iniciativa contará con la rehabilitación por parte del Ayuntamiento de 22 viviendas abandonadas o en ruinas distribuidas por la ciudad y que se utilizarán para acoger a personas o familias en situación de especial vulnerabilidad.

Los programas bajo la filosofía de “la vivienda primero” contemplan un proceso escalonado desde la calle al albergue y de ahí a un alojamiento temporal y a otro permanente pero no en el estilo de los pisos tutelados. No se obliga a las personas con adicciones a abandonarlas ni se atajan otras cuestiones de ese tipo, centrándose en primer lugar en encontrarles un techo de manera que se palie desde el principio la principal circunstancia de su vulnerabilidad.

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Jose A. Cano
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Periodista. Volviendo a casa. Sobrevivo como soldado de fortuna. Si usted tiene una noticia y quiere que se la escriban, tal vez pueda contratarme.

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